La tensión política entre el Gobierno actual y el ex presidente Evo Morales se intensificó el jueves, luego de que Morales acusara a Mauricio Zamora de contar con una sentencia ejecutoriada por corrupción y cuestionara su continuidad en el ministerio de Obras Públicas.
Durante su programa en Radio Kawsachun Coca, Morales afirmó que existen miembros del Gobierno implicados en actos de corrupción y centró sus dardos en Zamora, afirmando: "A corruptos con sentencia se confía ministerios".
Poco después, Zamora utilizó sus plataformas sociales para responder, defendiendo su idoneidad para el cargo y acusando a Morales de no cumplir con los requisitos legales para ejercer la presidencia, un puesto que el exmandatario busca "de manera enfermiza".
Zamora había negado previamente la existencia de una sentencia en su contra. En julio, desmintió acusaciones similares realizadas por el diputado Rolando Pacheco, reafirmando que cumple con todos los requisitos necesarios para ser funcionario.
Ampliación del Estado de excepción
La confrontación se da en un contexto de tensión política creciente, especialmente tras la aprobación por parte de la Asamblea Legislativa Plurinacional de la ampliación del Estado de excepción por 90 días, medida que Morales criticó, argumentando que no se justifica por los eventos recientes.
Morales expresó que, a pesar de la vigencia del Estado de excepción, continúan las movilizaciones y bloqueos, lo que pone en duda la efectividad de esta medida. Así, la disputa entre Morales y el Gobierno sigue marcada por acusaciones sobre corrupción y cuestionamientos a la legalidad de sus acciones.