Edmand Lara, vicepresidente de Bolivia, expresó su desacuerdo con el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, quien ha manifestado preocupaciones sobre el “impacto fiscal” de la Ley de Incentivo al Deporte. Lara vinculó esta postura a la reciente adquisición de una vagoneta Audi Q4 por parte de Espinoza, sugiriendo una inconsistencia en su enfoque fiscal.
Lara enfatizó que la propuesta de ley incluye mecanismos para que los clubes deportivos puedan evitar la quiebra, así como incentivos tributarios para las empresas que apoyen a eventos deportivos y garanticen la protección laboral de los atletas profesionales.
El vicepresidente manifestó su incredulidad ante la coincidencia de que no existan problemas fiscales relacionados con la compra de vehículos de lujo, mientras que el apoyo a los deportes enfrenta obstáculos económicos. "Qué curioso que para comprarse un auto de lujo no haya preocupación fiscal, pero para que un niño tenga una pelota o un club cumpla con sus obligaciones, ahí sí aparece la preocupación por el déficit fiscal", comentó Lara.
Asimismo, Lara instó al Gobierno a no utilizar la fiscalización como pretexto para obstaculizar la ley y exigió una mayor transparencia sobre los gastos del Estado. Afirmó que los atletas no deben ser vistos como una carga por parte de las autoridades.
"Exijo al Gobierno que deje de perjudicar a los deportistas. No los vea como una carga más. Ahora entiendo por qué se los recibió con gases en la Plaza Murillo. El deporte no puede esperar que terminen de comprarse sus autos", subrayó el vicepresidente.
Por último, Lara recordó que la Ley de Incentivo al Deporte ya recibió aprobación en grande en el Senado, aunque ha sido devuelta a comisión por cuestiones técnicas, lo que genera incertidumbre sobre su futuro y la situación de los deportistas en el país.