Vania Romay, una figura conocida en el ámbito de la ufología y la adivinación en Bolivia, ha decidido hacer públicas las dificultades que ha enfrentado en el último año y medio. Según su testimonio, ha sido objeto de amenazas y ataques cibernéticos que han afectado su integridad y su vida diaria.
En su declaración, Romay mencionó que ha interpuesto un total de más de 20 denuncias ante Fiscalía y Policía, buscando justicia y protección frente a lo que considera una serie de agresiones sistemáticas. La vidente también ha llamado a investigar la posible conexión de estas amenazas con la Embajada de Estados Unidos.
Además, Romay reveló que ha sentido presión para ser vinculada a una figura del anterior gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), lo que ha aumentado su preocupación por su seguridad y bienestar.
Un llamado a la investigación
La situación de Vania Romay pone de relieve la complejidad de la política boliviana y sus repercusiones en la vida de personas que, como ella, se encuentran en el centro de controversias públicas. Su llamado a las autoridades para investigar a fondo su caso busca no solo su protección, sino también la verdad detrás de las amenazas que ha recibido.
"He denunciado por amenazas y hackeos, y quiero que se aclare todo esto que me está sucediendo", expresó Romay en una reciente conferencia de prensa.