El fin de semana en Dublín fue testigo de un combate impactante en la división de peso ligero, donde el irlandés Lee Reeves enfrentó a su compatriota Gary Cully. Aunque Cully era el favorito, Reeves sorprendió al mantener un desempeño competitivo durante casi toda la pelea.
El combate se tornó decisivo en el último asalto, cuando Reeves, tras recuperarse de una caída previa, fue golpeado por un contundente gancho de izquierda de Cully. Este golpe lo dejó tendido en la lona, inconsciente, lo que llevó a una rápida intervención del personal médico.
Los servicios de urgencia le proporcionaron oxígeno en el mismo ring antes de trasladarlo en camilla a un hospital cercano, donde permanece en observación mientras los médicos evalúan su condición.
El promotor Frank Warren expresó su preocupación por la salud de Reeves, afirmando: "Todos nuestros pensamientos y oraciones están con Lee Reeves y su familia. Estamos en comunicación con su equipo y esperamos buenas noticias".
Por su parte, Gary Cully, a pesar de su victoria, mostró preocupación por su rival. "Mis pensamientos y oraciones están con Lee Reeves. Espero que esté bien. Demostró que puede competir al más alto nivel y merece reconocimiento por ello", comentó el boxeador, quien también destacó la alta exigencia del encuentro.
Hasta la fecha de este informe, no se había recibido un parte médico oficial sobre el estado de salud de Reeves, de 31 años, quien sigue internado mientras los especialistas trabajan en su evaluación.