Donald Trump, exmandatario estadounidense, manifestó este lunes su preocupación respecto a las elecciones en Brasil, donde Luiz Inácio Lula da Silva se llevó la victoria sobre Flávio Bolsonaro. A pesar de no haber tomado partido, Trump describió la situación como "terrible" y sugirió que los comicios parecían fraudulentos.
"Me parece que tiene una pinta terrible. No apoyé a nadie, pero observé las elecciones y parecieron muy corruptas", comentó Trump a los medios antes de abordar el Air Force One con rumbo a Misisipi, donde tiene programado un mitin electoral.
La victoria de Lula se produjo en la segunda vuelta electoral, donde obtuvo el 52% de los votos frente al 48% de Bolsonaro, lo que se traduce en una diferencia de 4,4 millones de sufragios. Lula alcanzó 64,2 millones de votos, mientras que su oponente logró 59,8 millones.
El resultado generó una reacción inmediata de Bolsonaro, quien se ha negado a aceptar la derrota y ha anunciado su intención de solicitar la anulación de los comicios. Este pedido se basa en la decisión de un juez de la Corte Suprema que extendió el horario de votación en dos horas, hasta las 19:00 hora local.
Esta derrota de Bolsonaro representa un contratiempo para los intereses de Trump en la región, que busca fortalecer la influencia estadounidense a través de gobiernos de derecha en América Latina. Aunque no apoyó abiertamente a Bolsonaro, Trump había tenido gestos favorables hacia él, como recibirlo en la Casa Blanca en mayo, algo poco común para un senador extranjero.
Desde su retorno al poder, Trump ha incrementado la presión sobre el nuevo gobierno brasileño y ha implementado altos aranceles sobre productos brasileños en respuesta a las acciones legales contra Jair Bolsonaro, quien fue aliado de Trump durante su presidencia anterior y fue condenado por intentar un golpe de Estado.