El mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, reveló este domingo su intención de utilizar el petróleo venezolano para reabastecer las reservas estratégicas de su nación, las cuales, según él, han sido debilitadas por su antecesor, Joe Biden.
Trump compartió sus planes en su plataforma Truth Social, afirmando que el "proceso de llenado completo comenzará muy pronto" y describió el acuerdo como un "regalo de Venezuela al pueblo de Estados Unidos".
El presidente anunció el viernes la firma de un acuerdo sin precedentes con el Gobierno de Venezuela, que contempla el control por parte de EE.UU. de más de 65.000 millones de barriles de petróleo, lo que Trump considera "el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial".
Por su parte, Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, destacó que este pacto significará un renacimiento para el país y permitirá aumentar notablemente la producción de petróleo mediante la colaboración de operadores privados.
Además, Rodríguez resaltó que esta iniciativa fortalecerá las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos, promoviendo un flujo de inversiones crucial para la recuperación de la infraestructura de la industria de los hidrocarburos venezolana.
Las declaraciones de Trump surgen en un contexto de crisis energética, dado que la Reserva Estratégica de Petróleo de EE.UU. ha caído por debajo de los 300 millones de barriles por primera vez desde los años 80. Esto se debe, en parte, a la liberación de 172 millones de barriles por conflictos en el Medio Oriente, como el de Irán.
Expertos han advertido que esta rápida liberación de crudo podría poner en peligro las cavernas de sal de Texas y Luisiana donde se almacena el petróleo estratégico, lo que podría impactar negativamente en la capacidad de respuesta ante futuras emergencias energéticas.