En la república de Tartaristán, situada en el centro de Rusia, un ataque ucraniano ha resultado en la muerte de trece personas, marcando uno de los incidentes más mortales desde el inicio de la ofensiva rusa contra Ucrania en 2022.
El ataque se centró en una refinería de petróleo en la ciudad industrial de Nizhnekamsk, que se encuentra a más de 1,000 kilómetros de la frontera ucraniana. Las autoridades locales reportaron que 75 personas resultaron heridas, de las cuales 21 fueron hospitalizadas. El servicio de prensa de la región confirmó la cifra de fallecidos y agregó que entre ellos había un niño.
El líder regional, Rustam Minnijanov, declaró un día de luto para el lunes en Tartaristán. Los funcionarios indicaron que este ataque fue de carácter “masivo” y que sus objetivos incluían tanto instalaciones industriales como civiles, dado que Nizhnekamsk alberga varias refinerías y una importante planta petroquímica.
Imágenes no confirmadas en redes sociales mostraron una densa nube de humo elevándose desde el sitio del ataque. El Estado Mayor de Ucrania afirmó que su objetivo fue la refinería de Taneko, que es propiedad del conglomerado petrolero Tatneft, como parte de una estrategia para debilitar el poder militar ruso.
Entre los fallecidos, se reportó que había nacionales de Tayikistán y Uzbekistán. En un contexto más amplio, las autoridades en la región de Bélgorod, que limita con Ucrania, informaron sobre la muerte de una mujer debido a un ataque con dron en una vivienda en Novaya Tavolzhanka.
Durante la noche, Rusia reportó haber derribado un total de 456 drones ucranianos en varias regiones del país y en la península de Crimea. Mientras tanto, en el lado ucraniano, cinco personas perdieron la vida en la región de Járkov a causa de un intenso bombardeo ruso que afectó una zona residencial, y otra persona murió en Jersón por el impacto de un dron.
La situación humanitaria se ha vuelto crítica, especialmente con la llegada del invierno, ya que muchas áreas en Ucrania han quedado sin electricidad tras ataques a la infraestructura energética. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, advirtió que el país enfrenta serios problemas debido a la destrucción de las centrales térmicas, lo que aumenta la incertidumbre sobre las condiciones de vida durante la temporada fría.