El pasado lunes 26 de octubre, en la ciudad de Trinidad, Beni, se produjo un hallazgo trágico cuando personal de emergencia encontró al doctor César Reyes Parada sin vida. Las circunstancias del descubrimiento revelan indicios de tortura en el cuerpo del profesional médico.
Camilo Meneses, un bombero voluntario que participó en la atención del caso, describió la escena: "Lo encontramos amarrado, amordazado, con trapos en la boca y con las manos atadas, completamente liado con yuret y sin vida". Estas declaraciones reflejan la crudeza de la situación y generan preocupación en la comunidad.
En el mismo lugar donde fue hallado el médico fallecido, se encontró a otro profesional de la salud, quien, aunque con lesiones, sobrevivió al ataque. Los detalles sobre su estado de salud y las circunstancias que rodearon el incidente aún están bajo investigación, lo que intensifica el interés público por esclarecer lo sucedido.
Este trágico suceso ha generado un llamado a la comunidad para reflexionar sobre la seguridad de los profesionales de la salud en la región, así como un cuestionamiento sobre la violencia que persiste en la sociedad. La situación resalta la necesidad de un compromiso colectivo para abordar estos problemas y proteger a aquellos que dedican su vida a cuidar la salud de los demás.