En un lamentable incidente ocurrido en la localidad de Canindé, en el centro de Sao Paulo, un ciudadano boliviano fue asesinado por delincuentes que se hacían pasar por policías. Estos individuos entraron a su taller textil con la intención de extorsionar a la familia de la víctima, a la cual mantenían como rehén.
La entrada de los falsos agentes se justificó con una supuesta orden de aprehensión, lo que les permitió acceder al inmueble sin generar sospechas inmediatas. Una vez dentro, comenzaron a exigir dinero y a llevarse objetos de valor de la propiedad.
Durante el altercado, se produjeron disparos que alertaron a la policía militar, quienes acudieron rápidamente al lugar. Según el reporte de Globo, el boliviano, identificado como Antonio, fue encontrado en el exterior del taller intentando bloquear la salida de los delincuentes.
Las fuerzas del orden al llegar solicitaron a Antonio que abriera la puerta, pero al hacerlo, los falsos policías se vieron acorralados y respondieron con disparos. En esta confrontación, varios miembros de la familia de la víctima también resultaron heridos.
Este trágico suceso resalta la creciente violencia contra inmigrantes en Brasil, especialmente aquellos de origen boliviano, quienes a menudo son blanco de actos delictivos relacionados con extorsión y secuestro.