En la localidad de Las Malvas, Irapuato, un partido de fútbol que prometía ser una celebración se convirtió en un escenario de violencia cuando un grupo fue atacado a balazos justo al finalizar el encuentro. Cuatro jugadores perdieron la vida en el suceso, que dejó a otro herido.
El incidente tuvo lugar la noche del miércoles, cuando los jugadores se encontraban en el lugar tras el partido. Según la información preliminar, se cree que el ataque estuvo relacionado con un enfrentamiento entre bandas criminales que operan en la zona.
Consuelo Cruz Galindo, secretaria de Seguridad Ciudadana de Irapuato, indicó que las grabaciones de las cámaras de seguridad serán claves para esclarecer el ataque. Las imágenes sugieren que los futbolistas quedaron atrapados en un intercambio de disparos entre dos grupos rivales.
Las autoridades han desplegado un operativo en la comunidad para acordonar la zona y buscar a los responsables del tiroteo. A la operación se han sumado efectivos de la Policía Municipal, la Guardia Nacional y el Ejército, aunque aún no se han reportado detenciones.
Un panorama de violencia en el deporte
Este ataque se suma a un contexto preocupante en Guanajuato, donde los episodios de violencia vinculados a eventos deportivos se han vuelto cada vez más frecuentes. Uno de los eventos más graves ocurrió el 25 de enero en Salamanca, donde un ataque armado dejó un saldo trágico de 11 muertes y 12 heridos.
Ahora, la Fiscalía del Estado de Guanajuato tiene la responsabilidad de esclarecer los hechos ocurridos en Las Malvas, identificar a los culpables y determinar si los futbolistas fueron víctimas inocentes atrapados en una confrontación armada.