Un sismo de considerable magnitud, 7,7 grados en la escala de Richter, se registró en Panamá el viernes 9 de octubre. El epicentro se localizó cerca de Pitaloza Arriba, en el centro-sur del país, según información del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que inicialmente había reportado una magnitud superior que luego fue corregida.
El temblor se produjo a una profundidad de aproximadamente 12,6 kilómetros, generando momentos de inquietud en diversas localidades, incluida la capital, Ciudad de Panamá, donde los residentes evacuaron edificios como medida de precaución. Otras partes de Centroamérica también sintieron el impacto del movimiento telúrico.
Las autoridades panameñas iniciaron de inmediato la evaluación de posibles daños materiales y la revisión de reportes sobre personas afectadas. Aunque hasta el momento no se han confirmado víctimas fatales, los equipos de emergencia continúan trabajando en la inspección de las áreas cercanas al epicentro del sismo.
Posteriormente al sismo, los organismos encargados del monitoreo comenzaron a analizar la situación en las costas del Pacífico, considerando la posibilidad de un tsunami. Las autoridades competentes debían validar la información relacionada con eventuales alertas y su alcance.