En el centro de Barcelona, una concentración de jóvenes convocada a través de redes sociales se tornó violenta, resultando en saqueos de comercios y enfrentamientos con los Mossos d'Esquadra. Este evento, que tuvo lugar en la tarde del sábado, se realizó en la plaza de Cataluña, donde muchos de los participantes estaban vestidos mayormente de negro.
La protesta, bajo el lema "Institut Indignats" -inspirada en el movimiento "Lyceés Indignés" que ha impulsado movilizaciones en Francia-, atrajo a decenas de jóvenes que, según informes de la policía, comenzaron a causar daños materiales y disturbios, lo que llevó a la intervención de las fuerzas antidisturbios.
Con la intervención de los Mossos d'Esquadra, los manifestantes se dispersaron en grupos, mientras la situación se volvía más tensa. Algunos manifestantes comenzaron a intentar saquear tiendas y a romper escaparates, además de prender fuego a mobiliario urbano y toldos de terrazas cercanas.
Hasta el momento, se han realizado alrededor de cien detenciones, de las cuales aproximadamente una cuarta parte corresponde a menores de edad. La consellera de Interior, Núria Parlon, confirmó que estos disturbios fueron provocados por grupos que actuaron sin organización ni un propósito claro.
Consecuencias de los disturbios
Los incidentes en el centro de Barcelona han resultado en el vandalismo de al menos 14 comercios, lo que ha generado preocupación entre los ciudadanos y comerciantes de la zona.