Durante la reinauguración de la refinería Guillermo Elder Bell, ubicada en Santa Cruz, el presidente Rodrigo Paz expresó su postura sobre el financiamiento de la importación de combustibles. El mandatario enfatizó que es más conveniente invertir en la recuperación de la capacidad productiva de YPFB que continuar con los gastos en subsidios para gasolina y diésel.
Paz declaró: "Prefiero invertir en refinación que en subvención. Que quede clara esa frase", durante el evento realizado en la planta de la zona de Palmasola. Esta afirmación resalta su enfoque hacia la auto-sustentabilidad energética del país.
El presidente comparó el gasto del subsidio a los combustibles con la inversión de aproximadamente 90 millones de dólares que se destinará a la construcción de la carretera Okinawa–Los Troncos, sugiriendo que el costo de los subsidios en solo un par de semanas es equiparable a esa cantidad.
Asimismo, Paz anticipó que el Gobierno deberá tomar decisiones complicadas en un futuro cercano debido a la presión que ejercen los precios internacionales sobre los combustibles, aunque no especificó si se ajustarán los precios al público.
El relanzamiento de la refinería se fundamenta en el Decreto Supremo 5701, que permite a las refinerías importar petróleo crudo, procesarlo en territorio boliviano y vender los productos obtenidos en el mercado interno. El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, destacó que esta medida es una solución de emergencia para evitar que las instalaciones permanezcan inactivas mientras se busca recuperar la producción nacional.
Además, el presidente ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca, subrayó que el objetivo no es construir nuevas refinerías, sino maximizar el uso de las existentes y restablecer la capacidad productiva de la empresa estatal.
La refinería Guillermo Elder Bell, que comenzó a operar en 1979, tiene una capacidad de 24,000 barriles diarios, y puede producir varios tipos de combustibles, incluyendo gasolina especial y diésel. A lo largo del evento, Paz también hizo un llamado a investigar posibles actos de corrupción en la gestión anterior de YPFB, la cual, según él, se centró en la importación en lugar de la producción.
Finalmente, aunque el Gobierno ha anunciado el relanzamiento, todavía no se ha especificado la cantidad de crudo a importar ni la fecha de llegada de las primeras cargas, lo que generará expectativa sobre si estas acciones efectivamente reducirán las importaciones de combustibles terminados.