El gobierno de Donald Trump ha decidido revocar la visa del fiscal general del Estado de Bolivia, Róger Mariaca, junto a otros doce funcionarios, que incluyen jueces y fiscales. Esta decisión se conoció el lunes por la tarde y es parte de un esfuerzo más amplio del Departamento de Estado estadounidense contra la corrupción en América Latina.
Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado, explicó que la medida busca sancionar a individuos que, según ellos, socavan democracias elegidas. Resaltó que el Escudo de las Américas es una iniciativa para tomar acciones contra actores corruptos en países como Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.
El Departamento de Estado ha señalado que Mariaca ha sido designado inelegible para ingresar a EE.UU. debido a acusaciones de haber "solicitado y aceptado sobornos" para facilitar actividades de narcotráfico y ayudar a criminales a evadir la justicia. Esta acusación se presenta en el marco del combate al narcoterrorismo que promueve el gobierno de Trump.
La administración estadounidense argumenta que las acciones del fiscal general no solo comprometen la lucha contra el narcotráfico, sino que también afectan a las instituciones democráticas en Bolivia, que forman parte del Escudo de las Américas. Esto fue confirmado por Associated Press el 28 de septiembre.
En total, el Departamento de Estado revocó los visados de 13 ciudadanos bolivianos y sus familias. Además, nueve ciudadanos que no tenían visa quedaron impedidos de obtener una en el futuro. La revocación de la visa de Mariaca fue destacada especialmente por su vinculación con corrupción significativa.
La iniciativa del Escudo de las Américas, lanzada en marzo de 2026, busca generar una coalición política y de seguridad entre varios países para combatir el narcotráfico y fortalecer la democracia en la región, un compromiso que el gobierno de EE.UU. está decidido a mantener a toda costa.