El presidente de la Cámara Boliviana de Transporte, Luis Añez, ha anunciado una reunión nacional con el objetivo de discutir ajustes en los precios de los fletes, como consecuencia del incremento en el precio del diésel. Esta medida es necesaria para enfrentar los desafíos que se avecinan para el sector.
Añez destacó que la preocupación no solo radica en el costo del combustible, sino también en cómo este nuevo escenario podría impactar los precios de otros insumos esenciales como aceites, llantas y repuestos, que son cruciales para las operaciones del transporte pesado.
La estrategia que se implementará comenzará con reuniones entre las cámaras departamentales de transporte, para luego convocar un gran encuentro nacional que definirá las acciones a seguir en el contexto actual.
Este diálogo se inicia luego del anuncio del presidente Rodrigo Paz sobre la eliminación de la subvención al diésel y la introducción de un nuevo mecanismo de fijación de precios basado en las cotizaciones internacionales del combustible. Esto implica que el precio del diésel estará sujeto a constantes variaciones.
El nuevo precio del diésel golpea al sector.
El Gobierno ha justificado esta eliminación de subsidios al indicar que el alto costo para el Estado, que alcanza aproximadamente $us 55 millones por semana y más de $us 2.600 millones al año, requiere ser reorientado hacia medidas sociales y de inversión productiva.
Con el fin del subsidio, el nuevo precio del diésel ha quedado establecido en Bs 17,95 por litro en Bolivia, lo que representa un cambio significativo en los costos operativos del transporte pesado.
La eliminación de la subvención también busca reducir los incentivos para el contrabando y la reventa ilegal de combustibles, cuestiones que han afectado la economía nacional.