Retos y desafíos en la gestión de Rodrigo Paz

Rosario Suárez agosto 25, 2026 3 min de lectura

Rodrigo Paz está atravesando uno de los momentos más complicados desde que asumió la presidencia. Con menos de un año en el cargo, se enfrenta a una economía golpeada, un creciente desgaste político, conflictos sociales persistentes y un escándalo que podría afectar la credibilidad de su gobierno.

El mandatario heredó un país en una situación económica muy delicada, marcada por escasez de divisas, reservas en declive, déficit fiscal, problemas de abastecimiento de combustibles e inflación. Aunque es comprensible que no se le atribuyan todos los problemas, el tiempo avanza y la población demanda resultados concretos, más allá del diagnóstico sobre la herencia recibida.

Crisis económica y social en aumento

La dimensión social de la crisis es alarmante. Un estudio de la Fundación Jubileo sugiere que la pobreza moderada podría afectar entre el 44% y 47% de la población, considerando el impacto de la inflación. Según la Encuesta de Hogares 2025 del INE, se ha registrado un deterioro significativo en comparación con el año anterior.

La posibilidad de que la pobreza alcance o supere el 50% este año es preocupante, ya que cada incremento porcentual representa familias que enfrentan una reducción en su alimentación, abandonan proyectos, pierden su capacidad de ahorro y recaen en la vulnerabilidad que habían logrado superar.

Paz ha implementado decisiones difíciles, como el recorte de subsidios y esfuerzos para ordenar las cuentas públicas, que son pasos necesarios en cualquier estrategia de estabilización. El acuerdo técnico con el FMI podría proporcionar financiamiento crucial, pero este ajuste por sí solo no garantiza un plan de desarrollo. Se necesita un enfoque integral que incluya producción, empleo e inversión.

Sin embargo, el gobierno parece perder el hilo de la narrativa y la paciencia de la ciudadanía. La reciente salida del ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, tras una censura parlamentaria, ilustra la inestabilidad en la relación entre el Ejecutivo y la Asamblea, siendo esta la séptima salida ministerial en lo que va de su gestión.

El caso de Fernando Cerimedo, un consultor argentino detenido e investigado en relación a un ataque armado, ha complicado aún más la imagen del presidente. Aunque corresponde a la Justicia esclarecer los hechos, la situación ya plantea interrogantes sobre la gestión de Paz y quiénes han tenido acceso a su círculo cercano.

Es esencial que el presidente explique con claridad el rol de Cerimedo en su gobierno, así como las condiciones bajo las cuales fue contratado. La falta de claridad solo alimenta la sospecha y genera desconfianza entre la población.

Paz debe entender que gobernar implica abordar rápidamente los factores que amenazan su legitimidad. La situación es crítica y la respuesta presidencial debe ser decidida y efectiva, ya que el país no puede esperar indefinidamente a que el gobierno encuentre la salida a esta crisis.

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