El Inter Miami, equipo donde milita el astro argentino, disputó su primer partido desde la final del Mundial, mostrando un rendimiento sólido a pesar del empate. El encuentro se llevó a cabo en Nu Stadium, Miami, y estuvo marcado por condiciones climáticas adversas, incluyendo una tormenta eléctrica que retrasó el inicio del partido por 40 minutos.
Lionel Messi, tras un breve descanso de diez días, ingresó al campo durante el segundo tiempo y jugó 37 minutos. Aunque tuvo una ocasión clara para anotar en su primer toque de balón, su remate se fue desviado. A pesar de su esfuerzo, la defensa del Columbus Crew se mantuvo firme, limitando las oportunidades del capitán argentino en la parte final del encuentro.
Luis Suárez, por su parte, brilló al alcanzar su décimo gol en esta temporada de la MLS, contribuyendo al desempeño general del equipo. En conferencia de prensa, el entrenador del Inter Miami, Javier Hoyos, destacó la igualdad en el desarrollo del juego, refiriéndose al resultado como un reflejo de la competitividad del partido.
En una decisión inesperada, Hoyos incluyó en la alineación titular a Rodrigo De Paul, quien apenas había tenido una sesión de entrenamiento esa semana, así como al ecuatoriano Fricio Caicedo, que hizo su debut en Estados Unidos. El equipo mostró una clara intención de dominar el juego, pero no logró capitalizar en el marcador.