Recientemente, la permanencia de Mirko Sokol al frente de la Policía Boliviana ha sido puesta en tela de juicio debido a diversos incidentes que evidencian un distanciamiento con el Ejecutivo.
Uno de los hechos que ha llamado la atención es la filtración de varios audios donde Sokol menciona la existencia de un supuesto grupo de oficiales que busca su reemplazo. A pesar de que al principio el portavoz presidencial mostró su apoyo a Sokol, la aparición de nuevos audios ha dado lugar a denuncias y un creciente debate público sobre su situación.
Además, Sokol declaró que la detención del expresidente Evo Morales “no es una prioridad” para la Policía, lo que contrasta con las afirmaciones del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien considera que la captura de Morales es una “tarea prioritaria”. Este desacuerdo se vio reflejado en un comunicado oficial del Ministerio de Gobierno, evidenciando una discrepancia significativa entre las autoridades.
Otro aspecto que ha alimentado las especulaciones sobre el futuro de Sokol es su ausencia en eventos oficiales importantes, tales como una actividad de seguridad ciudadana organizada por el Ministerio de Gobierno y el homenaje póstumo al subteniente Yerson Salazar Aliendres, donde solo estuvo presente el Alto Mando policial.
A pesar de que el Gobierno aún no ha realizado anuncios formales respecto a cambios en la jefatura de la Policía, la acumulación de diferencias públicas, las controversias generadas por los audios y la respuesta institucional del Ejecutivo han intensificado las versiones sobre una posible crisis interna y futuros cambios en el gabinete de seguridad.