El bloqueo en la carretera Santa Cruz-Beni, a la altura del Puente San Pablo, se ha prolongado por cuatro días, desafiando el estado de excepción. Los manifestantes, principalmente productores de la provincia Marbán en Beni, piden la abolición del Decreto Supremo 5676, que fija el costo del litro de diésel en Bs18 para los grandes consumidores.
Durante este tiempo, los movilizados han llevado a cabo varios "cuartos intermedios", permitiendo el paso de camiones y otros vehículos, mientras que se han realizado intentos de diálogo que incluyeron la intervención policial, la cual logró despejar temporalmente el bloqueo.
En respuesta a la presión social, el Gobierno ha mostrado disposición para realizar ajustes al decreto impugnado, aunque en este momento no se contempla su abrogación total. El Ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, destacó que la normativa es parte de los requerimientos impuestos por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Nuevas amenazas de medidas de presión han emergido, especialmente después de un ampliado en San Julián, Santa Cruz, donde se determinó iniciar un bloqueo a partir del miércoles en contra del decreto sobre el diésel.
Asimismo, la Confederación de Choferes de Bolivia ha manifestado su intención de adoptar medidas de presión una vez que finalice el estado de excepción, debido al constante desabastecimiento de combustibles y el deterioro de las vías.