La noche del lunes, el municipio de San Ignacio de Velasco, ubicado en Santa Cruz, fue escenario de un nuevo ataque armado que resultó en la muerte de dos personas. Este suceso trae consigo un saldo trágico de cuatro víctimas fatales en un lapso de menos de un día.
Los hechos de violencia se desarrollaron en el barrio San Martín, donde dos individuos armados ingresaron a una vivienda y dispararon contra las víctimas antes de fugarse en motocicleta. Este ataque se suma a otros dos asesinatos ocurridos durante la madrugada del domingo, los cuales se registraron en un intervalo de aproximadamente 15 minutos.
La Policía reportó la recolección de 21 casquillos de bala de calibre 9 milímetros en el lugar de uno de los asesinatos del domingo. Se investiga la posible conexión de una de las víctimas con el Primer Comando de la Capital (PCC), lo que apunta hacia un posible ajuste de cuentas vinculado al narcotráfico.
La creciente ola de violencia ha generado preocupación entre los habitantes de San Ignacio y ha intensificado la presión sobre las autoridades locales. En respuesta, el gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, ha solicitado una mayor presencia policial y ha propuesto militarizar las áreas de alto riesgo, así como mejorar las capacidades de inteligencia y control fronterizo.
Este alarmante aumento en la criminalidad ocurre mientras se mantiene el estado de excepción en la región y se lleva a cabo el plan "Frontera Segura". La Policía ha indicado que se están considerando ajustes en las operaciones debido a la escalada de violencia en San Ignacio, mientras se siguen las investigaciones para determinar si los cuatro asesinatos están relacionados entre sí.