El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, se dirigió a la población para disculparse por las largas filas que persisten en las estaciones de servicio, consecuencia de problemas en el abastecimiento de gasolina y diésel. A pesar de los reclamos, no se comprometió a ofrecer una fecha para solucionar esta situación.
Durante una consulta realizada en Cuatro Cañadas, Santa Cruz, Blanco indicó que el Gobierno está trabajando en una solución estructural a los problemas detectados en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), donde han encontrado diversas dificultades, incluyendo presuntos casos de corrupción.
El ministro mencionó: “Son muy largas las filas y pedimos disculpas a la población”, justificando su decisión de no fijar un plazo, ya que existe el riesgo de no poder cumplir con lo prometido.
La falta de combustible está afectando especialmente a las ciudades del eje central del país, donde numerosos vehículos deben esperar horas para poder abastecerse. Esta situación está impactando de manera negativa al sector del transporte y a la actividad productiva, que dependen en gran medida del diésel.
El sector agropecuario en Santa Cruz ha expresado que cerca de 950.000 hectáreas en el este del departamento corren el riesgo de verse afectadas por la falta de diésel, además de 400.000 hectáreas relacionadas con la campaña de invierno. Los productores estiman que se requieren entre 2,6 y 3 millones de litros de diésel diariamente para asegurar el funcionamiento de sus actividades.
Por su parte, los transportistas también están enfrentando pérdidas económicas significativas. Según el gremio, la reducción de viajes y el tiempo dedicado a conseguir combustible han generado pérdidas que varían entre Bs 5.000 y Bs 10.000 mensuales por cada conductor.
El presidente Rodrigo Paz ya había ofrecido disculpas anteriormente por la crisis de abastecimiento y aseguró que su administración está trabajando en la implementación de medidas para regularizar la situación y garantizar el suministro.
En un intento por mitigar parte de la demanda, el Gobierno ha autorizado a una empresa privada a importar crudo y procesarlo para obtener diésel y gasolina. Esta iniciativa se enfoca particularmente en atender las necesidades del sector productivo de Santa Cruz, en especial de aquellos agricultores que están enfrentando dificultades para acceder al combustible que requieren.