El mandatario argentino, Javier Milei, ha implementado un nuevo decreto que modifica la Ley de Migraciones, prohibiendo la entrada de extranjeros que hayan agraviado a argentinos y estableciendo mecanismos para expulsar a quienes ya se encuentren en el país.
La disposición, publicada en el Boletín Oficial, responde a denuncias del Gobierno sobre un aumento de mensajes de odio y actos hostiles que atentan contra la cultura y la identidad nacional de Argentina. En este sentido, el Ejecutivo considera que tales actitudes representan un peligro para la convivencia y la paz social de la nación.
El decreto claramente establece que no se considerarán bajo estas regulaciones las críticas políticas o académicas que se ejercen como parte del derecho a la libre expresión, según lo estipulado en la Constitución.
Antes de la firma del decreto, la Oficina del Presidente emitió un comunicado enfatizando que la protección de la nación y de sus ciudadanos es una cuestión fundamental. El Gobierno de Milei subrayó que aquellos que ataquen a Argentina no serán bienvenidos en su territorio.
Esta medida surge en un contexto marcado por denuncias sobre una supuesta campaña anti-argentina que se habría intensificado tras la final del Mundial, donde Argentina sufrió una derrota ante España. Milei ha señalado que el Gobierno de Brasil, junto con el apoyo de México y el Partido Demócrata en Estados Unidos, estaría detrás de esta campaña.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha desmentido tales acusaciones, mientras que el canciller argentino, Pablo Quirno, ha mencionado que celebridades como la cantante Rosalía y los actores Samuel L. Jackson y Javier Bardem, quienes han hecho publicaciones en redes sociales, son parte de esta supuesta campaña en contra del país.
Las críticas que han circulado en redes sociales han estado centradas en acusaciones de favoritismo arbitral hacia Argentina durante el Mundial, así como en denuncias de racismo.