El 13 de octubre, la avenida Camacho en el centro de La Paz se convirtió en un atractivo set de rodaje para la película Proyecto K, una producción de Netflix que se centra en la caza del criminal de guerra nazi Klaus Barbie. La filmación recreó el ambiente de las décadas de 1970 y 1980, con actores en vestuarios de la época y vehículos antiguos que le dieron vida a las escenas.
Alejandra Antequera, productora boliviana del filme, indicó que este proyecto culminó su etapa de grabación en la sede de Gobierno, finalizando un intenso mes de trabajo. Aproximadamente 120 profesionales del área técnica y alrededor de 80 extras participaron, lo que significó una importante fuente de empleo para el sector audiovisual del país.
El rodaje generó el cierre temporal del carril de subida de la avenida Camacho entre las calles Loayza y Ayacucho, lo que llevó a las autoridades a implementar restricciones en otras vías del centro de La Paz. Se recomendó a los conductores y peatones que mantuvieran precaución al desplazarse por la zona.
Dirigida por Yvan Attal, Proyecto K se centra en la incansable búsqueda de Klaus Barbie, conocido como el “Carnicero de Lyon”, por parte de los activistas Beate y Serge Klarsfeld, quienes se dedicaron a la persecución de criminales nazis. El elenco cuenta con figuras reconocidas como Tim Roth, Diane Kruger y Dany Boon.
Klaus Barbie, quien vivió en Bolivia bajo el nombre de Klaus Altmann, fue un oficial de la Gestapo que logró evadir la justicia en Europa durante años. En 1983, fue expulsado de Bolivia y entregado a Francia, donde fue juzgado y condenado por crímenes de lesa humanidad, cerrando un capítulo oscuro de la historia del siglo XX.
Impacto cultural y social en Bolivia
La filmación de Proyecto K no solo pone a Bolivia en el ojo del cine internacional, sino que también destaca la capacidad del país para producir contenido de alta calidad, al tiempo que brinda oportunidades de empleo y desarrollo en el ámbito cultural y artístico.