Las comunidades que habitan cerca de la frontera entre México y Estados Unidos suelen expresar una idea muy clara: "Nosotros no cruzamos la frontera. La frontera nos cruzó". Esta frase refleja la complejidad de una identidad que no se siente completamente de un lado ni del otro.
Rosa Ramírez Mazaheri, escritora y protagonista de su novela 'Material inflamable', comparte su perspectiva sobre la desafiante experiencia de estudiar en una universidad de élite estadounidense. A pesar de las promesas de becas y oportunidades, se siente frustrada por el sistema que en lugar de apoyar, la empuja a trabajos precarios y la aísla de su cultura.
La lucha por la identidad y el espacio en la educación superior.
Ramírez Mazaheri destaca que muchas de estas instituciones, aunque se presentan como progresistas y feministas, a menudo perpetúan la exclusión de aquellas que no encajan en el molde de mujeres blancas y privilegiadas. La protagonista de su novela enfrenta un ambiente que la hace sentir como una intrusa, lo que contrasta con su deseo de pertenecer.
La autora busca romper con el estigma de la locura y las adicciones, ofreciendo un retrato honesto de una mujer que no necesariamente quiere ‘superarse’, sino que vive su realidad sin filtros. Esto invita a reflexionar sobre la lucha interna de muchos migrantes que llevan consigo las cargas de su historia familiar.
"A veces, no queda de otra más que enloquecer un poco bajo las condiciones en las que vivimos hoy".
La historia de Ramírez Mazaheri es profundamente personal y se entrelaza con las experiencias de muchos otros en la frontera. La autora enfatiza la importancia de reivindicar una identidad que no se limita a una división, sino que abarca lo mejor de ambos mundos, creando algo nuevo y único.
Finalmente, Ramírez Mazaheri sugiere que la identidad fronteriza debe ser vista como un espacio de creación y poder. Al hablar de su novela, invita a los lectores a ver la frontera no solo como una línea divisoria, sino como un cruce que permite la creación de nuevas narrativas.