Marco Antonio Aramayo, hijo del difunto exdirector del Fondo Indígena, Marco Aramayo, ha expresado su desacuerdo ante la situación de Nemesia Achacollo, exministra actualmente en Brasil bajo un permiso temporal relacionado con una solicitud de asilo político. Esta situación es preocupante para la familia Aramayo, dado que Achacollo enfrenta serios procesos judiciales en Bolivia por su implicación en el caso Fondo Indígena.
Aramayo compartió que su familia esperaba que la Policía Boliviana actuara para detener a Achacollo, pero lamentó que no se haya tomado acción en el momento oportuno. "Esperábamos que la justicia hiciera su trabajo y que esta persona fuera aprehendida", dijo.
El abogado Joel Lara, que representa a la familia Aramayo, reveló que desde el 19 de febrero de este año existe una orden de aprehensión contra Achacollo, la cual no fue ejecutada durante varios meses. La situación se complica ahora, ya que la exministra se encuentra en el extranjero con un permiso temporal que facilita su estancia en Brasil.
Para evitar que esta protección temporal se transforme en un asilo permanente, Lara indicó que es fundamental la colaboración entre el Ministerio Público, el Órgano Judicial y la Cancillería de Bolivia. Es crucial que las autoridades bolivianas envíen toda la documentación pertinente al Estado brasileño, mostrando que Achacollo está siendo procesada por posibles actos de corrupción y no por motivos políticos.
Marco Antonio Aramayo también anunció que él y su familia presentarán la documentación necesaria ante la Cancillería y buscarán una reunión con el Consulado de Brasil en Santa Cruz. "Si la exministra obtiene asilo político, será porque la justicia boliviana no ha proporcionado pruebas adecuadas", acotó.
Recordó que su padre fue el primero en denunciar las irregularidades en el manejo de recursos del Fondo Indígena y que, tras su denuncia, enfrentó una larga detención preventiva hasta su fallecimiento.
Achacollo es investigada por presuntas irregularidades en la administración de fondos destinados a proyectos para comunidades campesinas e indígenas. Aunque fue recluida en prisión, luego se le otorgó detención domiciliaria, una medida que, según los denunciantes, no se cumpliría de manera estricta.
Por último, la reciente activación de una alerta roja de Interpol contra Achacollo plantea un desafío adicional, ya que su refugio temporal en Brasil puede complicar cualquier intento de captura o extradición. La familia Aramayo solicita al Estado boliviano una pronta acción antes de que se tomen decisiones definitivas sobre su solicitud de asilo.