Tomás Monasterios, exdiputado, ha expresado su desacuerdo con la reciente decisión del Gobierno de crear una nueva entidad relacionada con la justicia, a pesar de su compromiso previo de disolver el Ministerio de Justicia.
El exlegislador calificó esta iniciativa como "inaudita", enfatizando que un simple cambio de nomenclatura no resolverá los serios problemas estructurales que aquejan al sistema judicial.
Monasterios manifestó que "cambiar de nombre no va a reformular la justicia", indicando que una reforma auténtica requiere de un compromiso genuino y una colaboración efectiva con las autoridades del Órgano Judicial.
Además, el exdiputado mostró su inquietud ante la posibilidad de una mayor injerencia del Ejecutivo en el ámbito judicial. Cuestionó la intención del Gobierno de establecer una nueva instancia, luego de haber señalado que el Ministerio de Justicia era una institución que interfería en el funcionamiento del sistema judicial.
"Se ha afirmado que se busca eliminar el Ministerio de Justicia por ser un ente corrupto que manipulaba y controlaba la justicia, y ahora se propone crear otra entidad bajo un nombre diferente", aseveró Monasterios.
Para el exdiputado, esta propuesta refleja una falta de planificación y podría acarrear nuevos riesgos de influencia política en los procesos judiciales y en la labor de los juzgados.