A partir del 13 de agosto, la estructura del gobierno boliviano experimentó cambios significativos con el Decreto Supremo 5675, que transfiere las competencias del turismo al Ministerio de Relaciones Exteriores. La nueva dirección busca integrar la promoción turística con la política exterior.
Con esta reestructuración, el turismo deja de tener un ministerio independiente, pero se mantiene dentro de la organización estatal. El nuevo Viceministerio de Turismo Sostenible y Culturas se encargará de la promoción cultural y turística del país, así como de la gastronomía.
El cambio de nombre de la entidad promotora de turismo, que ahora se denomina Bolivia en el Mundo, refleja una nueva estrategia centrada en la imagen internacional del país. Esta entidad operativa se enfocará en publicitar a Bolivia como un destino atractivo en términos culturales y turísticos.
El rol de la Cancillería se amplía al incluir la dirección de la Marca País, una tarea crucial que implica proyectar los valores y la identidad de Bolivia en el ámbito internacional. Esta estrategia se ejecutará a través de la diplomacia cultural, digital y económica.
La reestructuración también apunta a fortalecer la proyección internacional de Bolivia mediante el uso de la red diplomática existente. Así, se busca fomentar el intercambio cultural y la diversidad del país en diversas plataformas internacionales.
Con la implementación de este decreto, el gobierno de Rodrigo Paz está llevando a cabo una reconfiguración total de su estructura ministerial, reduciendo el número total de ministerios a 12 y redistribuyendo funciones clave relacionadas con el desarrollo turístico y cultural.