La Cámara de Hidrocarburos advierte sobre la crisis del sector y propone soluciones urgentes

Pedro Guasase septiembre 24, 2026 2 min de lectura

La Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) ha declarado que el sector está en una etapa crítica debido a la escasez de actividad exploratoria y la falta de condiciones propicias para atraer inversiones. En lo que va del año, se han perdido cerca de 2.000 empleos, y numerosas empresas han decidido abandonar el país.

En la actualidad, solo hay un taladro en operación, mientras que hace más de diez años el país contaba con 24 equipos perforando simultáneamente. Mariano Ferrari, presidente de la CBHE, expresó que el talento y los recursos dentro del sector se encuentran debilitados, haciendo que Bolivia se vuelva poco atractiva para los inversionistas.

Ferrari subrayó que "no existe desarrollo sin energía" y recordó que Bolivia posee un gran potencial para la producción de petróleo y gas, un recurso que ha sido clave para el crecimiento en la región. Sin embargo, advirtió que se debe actuar con rapidez ante la situación actual.

Tres medidas urgentes para revitalizar el sector

  • Generar confianza para atraer inversiones.
  • Garantizar seguridad jurídica y respeto a los contratos sin excesiva burocracia.
  • Aprobar una nueva Ley de Hidrocarburos que haga a Bolivia competitiva frente a otros países de la región.

Ferrari también destacó que, a pesar del desafío, los técnicos están convencidos de que aún hay mucho petróleo y gas por descubrir, pero para ello se requieren inversiones en pozos exploratorios. Un pozo en el Subandino Sur tiene un costo promedio de 100 millones de dólares y no garantiza hallazgos, lo que exige mayor certidumbre para los inversionistas.

El sector hidrocarburífero también enfrenta una deuda que supera los 300 millones de dólares con el Estado, lo cual agrava aún más la situación.

La CBHE ha valorado de manera positiva la reciente eliminación de la subvención al diésel, señalando que esos fondos deberían ser redirigidos hacia inversiones productivas, como la creación de pozos y refinerías, sin olvidar a las comunidades más vulnerables.

Mariano Ferrari enfatizó la urgencia de estas medidas comparando la situación del sector con un estado de "terapia intensiva". Aseguró que las más de 50 empresas asociadas, muchas de ellas con más de 30 años de trayectoria en Bolivia, continúan creyendo en el país, aunque los beneficios de cualquier inversión actual se verán en un plazo de cinco a siete años.

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