En el departamento de Santa Cruz, la agricultura está extrayendo más nutrientes del suelo de los que se están reponiendo. De acuerdo con el especialista en nutrición de cultivos, Nahuel Ignacio Reussi Calvo, solo se reincorpora el 25% de los nutrientes que se utilizan, mientras que el 75% restante proviene del suelo. Esta situación, según él, no es sostenible en el tiempo.
Durante el reciente 1er Congreso Internacional de Agricultura Sostenible, Reussi explicó que el problema no radica solamente en la cantidad de fertilizante aplicado, sino en el conocimiento que se tiene acerca de las condiciones del suelo. Hizo hincapié en la importancia de analizar el terreno antes de sembrar para poder tomar decisiones adecuadas.
Condiciones del suelo y su impacto en la agricultura
Reussi también destacó que muchos suelos en la región presentan compactación superficial, lo cual limita el crecimiento de las raíces. Aunque el suelo pueda tener nutrientes, si las raíces no se desarrollan correctamente, los cultivos no podrán aprovecharlos. Este fenómeno se extiende a la captación del agua de lluvia, que no se incorpora al suelo eficientemente.
El especialista señaló que la erosión y otros procesos contribuyen a la degradación de los recursos. Por lo tanto, se observa un sistema agrícola que depende en gran medida de los nutrientes que aporta el suelo, mientras que la medición y el análisis de estos factores son escasos.
Reussi identificó el nitrógeno como el nutriente más limitante para la producción agrícola en la región, vinculado a la pérdida de materia orgánica. Esta pérdida de materia orgánica también conlleva a una disminución en la disponibilidad de nitrógeno y otros nutrientes esenciales. El especialista comparó esta situación con lo que ocurre en Argentina, donde la quema de materia orgánica resulta en la reducción de nutrientes vitales.
La importancia de la soya y la nutrición adecuada
En Santa Cruz, donde la soya es el cultivo principal, Reussi comentó que existe una percepción errónea de que este cultivo no requiere de nutrición adicional debido a su capacidad para obtener nitrógeno del aire. Sin embargo, enfatizó que la soya también necesita otros nutrientes para crecer de manera óptima, como el fósforo y el azufre, para maximizar su rendimiento.
El especialista sugirió que los productores deben iniciar un proceso de diagnóstico del estado de su suelo. A partir de esta información, se pueden aplicar modelos que proporcionen recomendaciones de fertilización para garantizar que la agricultura no dependa eternamente de los nutrientes que el suelo aporta, ya que estas reservas son limitadas.