En la inauguración del Foro Económico Cainco 2026, titulado "Reconstruir Sin Ensayar", Jean Pierre Antelo ofreció una evaluación crítica del estado económico de Bolivia y propuso cuatro ejes fundamentales para abordar la crisis: un Estado habilitador, decisiones efectivas, velocidad en la ejecución y reformas profundas en lugar de soluciones temporales.
Antelo subrayó que el país tiene claro el rumbo a seguir, pero lamentó que el avance en la implementación de las soluciones sea demasiado lento. "Sabemos hacia dónde debemos ir; el problema radica en la rapidez de nuestras acciones", afirmó, enfatizando que se actúa como si aún se contara con tiempo para solucionar los problemas económicos.
Transformación en la Relación Estado-Sector Privado
El líder empresarial destacó la necesidad de reformular la interacción entre el Estado y el sector privado. Según Antelo, el Estado no debe competir con sus propias empresas y ciudadanos, sino más bien crear un entorno con reglas claras y seguridad que fomente la producción y la inversión.
Antelo también hizo una crítica sobre la autocomplacencia en el sector empresarial, que se ha acostumbrado a operar bajo excepciones y gestiones particulares en vez de seguir un marco regulatorio sólido.
Críticas a la Política de Combustibles
El empresario expresó su descontento con la actual política de combustibles del Gobierno, señalando que las medidas implementadas son parciales y propuso la adopción de un precio único para el diésel, junto con mecanismos de protección para los grupos más vulnerables. Antelo denunció que la existencia de dos precios para el mismo combustible crea distorsiones y no resuelve el problema de desabastecimiento.
"Hoy tenemos medio sinceramiento y entero desabastecimiento", afirmó Antelo, quien también sugirió que se reestructure YPFB para permitir una mayor participación del sector privado en la importación y distribución de combustibles.
Además, Antelo se refirió al acuerdo con el FMI, indicando que aún hay pasos pendientes para que se concrete. Según él, la incertidumbre y la lentitud en la toma de decisiones están limitando la capacidad de acción del país.
Antelo concluyó su intervención señalando que el sector privado está preparado para respaldar las reformas necesarias, incluso si estas son difíciles o implican costos políticos, siempre y cuando sean integrales y sostenibles.
El mensaje de Cainco es claro: Bolivia está al tanto de lo que debe hacer, pero la falta de velocidad en la implementación es crítica y, según Antelo, el país ya no puede permitirse seguir gobernando con soluciones superficiales.