Teherán, a través del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), declaró que mantiene el control del estratégico estrecho de Ormuz y ha evolucionado de una defensa pasiva a una postura más proactiva en su estrategia militar. Este anuncio se realizó en un comunicado oficial el día de hoy, según reporta la agencia IRNA.
El CGRI enfatizó que su resistencia durante estos 200 días se ha basado en la "unidad del campo de batalla, las calles, la diplomacia y el servicio público", como respuesta a las acciones de Estados Unidos e Israel en la región.
Por su parte, la inteligencia estadounidense ha estimado que Irán ha superado su fase de mera defensa y ha ampliado su capacidad de resistencia y su influencia en el control del estrecho de Ormuz, lo que le permite elegir el contexto y las condiciones de cualquier conflicto y sus negociaciones diplomáticas.
El CGRI también afirmó que el adversario ha admitido su fracaso en la estrategia de cambiar el régimen a través de ataques directos. En consecuencia, se ha visto obligado a implementar un enfoque más diversificado que incluye ataques limitados y tácticas de desestabilización.
Asimismo, el comunicado menciona que se ha detectado una iniciativa del Mossad para formar una estructura encubierta con el propósito de influir desde el interior de Irán. En los últimos dos meses, Estados Unidos ha intentado utilizar la guerra psicológica y tácticas de inteligencia para socavar la posición estratégica del estrecho de Ormuz y debilitar las capacidades de defensa del país.
El CGRI concluyó que estas maniobras tienen como objetivo desestabilizar la situación interna de Irán y fomentar el miedo entre la población, debilitando así la resiliencia nacional.