Durante un partido de béisbol entre los Richmond Flying Squirrels y los Hartford Yard Goats, celebrado en el CarMax Park, un show de pirotecnia se volvió caótico cuando varios proyectiles fueron disparados hacia las gradas en lugar de hacia el cielo.
El incidente ocurrió al final del encuentro y, según reportes de la cadena local C12, una falla técnica en uno de los productos pirotécnicos fue la causa del descontrol. Los fuegos artificiales comenzaron a moverse de manera errática, alcanzando a varios sectores del público, lo que obligó a los espectadores a evacuar rápidamente para protegerse.
Afortunadamente, uno de los equipos anunció en un comunicado que no se registraron heridos graves tras el accidente. La empresa responsable del espectáculo confirmó que el problema surgió por un mal funcionamiento en el equipo utilizado durante la presentación.
Este evento ha dejado a muchos reflexionando sobre la seguridad en espectáculos pirotécnicos, especialmente en recintos deportivos donde la concentración de personas es elevada.