Una delegación de senadores chilenos que investigó el caso de la retención de madera boliviana en Arica ha manifestado dudas sobre las pruebas presentadas por las autoridades chilenas. Nicanor Cochi, presidente de la comisión, aseguró que no encontraron evidencia de las 108 toneladas de cocaína que se atribuyeron a la carga boliviana.
Durante la presentación del informe, Cochi indicó que hubo inconsistencias entre los análisis de laboratorio y lo que informaron las autoridades, reafirmando que "no existe esa cantidad de cocaína". Ocho senadores formaron parte de la delegación que se reunió con la Fiscalía de Arica y Parinacota.
Este pronunciamiento coincide con denuncias de diversas autoridades bolivianas y empresarios, que han criticado el procedimiento y las bases técnicas de las acusaciones. Un artículo del portal chileno Emol destaca que estas objeciones se producen justo antes del encuentro entre el presidente José Antonio Kast y su par boliviano.
El senador Cochi también cuestionó la correlación entre los resultados del Instituto de Salud Pública de Chile y la cantidad de drogas supuestamente halladas en la madera, señalando que hallazgos de otros compuestos como ketamina y paracetamol podrían deberse a una posible contaminación cruzada.
Por su parte, Walter Rioja, gerente de la Cámara Forestal de Bolivia, catalogó las consecuencias de estas acusaciones como un "cataclismo en la industria forestal", y denunció un posible montaje que afecta a 23 empresas bolivianas. Además, Gary Rodríguez, del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, subrayó la falta de transparencia en el proceso.
La controversia se ha intensificado tras la incineración de parte de la madera en Arica, que tuvo lugar el 1 de octubre. Cochi expresó su preocupación por la falta de respeto a los derechos de las empresas bolivianas y advirtió sobre el impacto negativo en la imagen del país.
Finalmente, las exportaciones de madera han mostrado una drástica caída del 60,9% entre mayo y agosto de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que representa una pérdida de aproximadamente 12,5 millones de dólares. La situación se complica aún más con el retiro de clientes internacionales y el endurecimiento de las condiciones por parte de los bancos.