Recientemente, las intensas lluvias en el Norte Integrado de Santa Cruz han paralizado las labores de siembra en el municipio de Fernández Alonso. La acumulación de agua en los terrenos y caminos ha complicado el trabajo en el campo, poniendo en riesgo la producción de cultivos fundamentales como la soya, la caña de azúcar y el arroz.
El alcalde de la localidad, Eliazer Arellano, reportó que de las 300.000 hectáreas que se habían planeado sembrar, solo se habían completado 160.000 antes de que comenzaran las lluvias. El exceso de agua está dificultando la continuidad de las labores agrícolas y podría afectar gravemente el rendimiento de las cosechas en esta campaña de verano.
Arellano expresó su preocupación sobre la producción de soya, que podría caer de tres toneladas por hectárea a apenas una en las áreas más afectadas. Esta estimación proviene de la autoridad municipal, y aún está pendiente la evaluación de las pérdidas ocasionadas por las precipitaciones recientes.
Si no, la producción se va a morir aquí
Ante esta difícil situación, el alcalde hizo un llamado al Gobierno para que escuche las demandas de los productores y facilite el acceso a biotecnología. La combinación de lluvias, los retrasos en la siembra y las dificultades para conseguir combustible han generado una gran incertidumbre sobre el futuro de la campaña agrícola.
Los agricultores esperan que se realicen evaluaciones de los daños y se implementen medidas efectivas que ayuden a mitigar las pérdidas y aseguren la producción de alimentos en la región.