Este domingo, Brasil se prepara para una de las elecciones más disputadas de su historia, con Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro como los principales candidatos. En las últimas horas, ambos políticos concluyeron sus campañas con actos masivos que reflejan la intensa competencia por la presidencia.
Lula, actual mandatario, llevó a cabo su cierre de campaña en un ambiente festivo en la playa de Copacabana, Río de Janeiro, donde miles de seguidores se unieron a su marcha. Más tarde, se trasladó a São Paulo para dar un cierre igualmente concurrido a su campaña, reafirmando su posición ante el electorado.
Flávio Bolsonaro, senador y hijo del expresidente Jair Bolsonaro, optó por una estrategia similar a la de su padre, organizando un paseo en moto en Belo Horizonte, un estado clave en las elecciones. Posteriormente, realizó una movilización en Río de Janeiro que culminó en la residencia familiar, donde prometió indultar a su padre si gana la contienda.
La jornada electoral de hoy será crucial, ya que cerca de 159 millones de ciudadanos están llamados a votar. El nuevo presidente asumirá el cargo el 5 de enero de 2027, en un contexto donde Flávio Bolsonaro llega con un 47% de los votos de la primera vuelta, mientras que Lula se quedó a solo dos puntos de distancia.
Los sondeos recientes muestran un empate técnico entre los dos candidatos, lo que aumenta la incertidumbre sobre el resultado final. Las encuestas de Datafolha y Quaest revelan que Flávio cuenta con el 51% de los votos válidos frente al 49% de Lula, dentro del margen de error de dos puntos.