Gustavo Ávila, presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), negó la existencia de "fricciones" en la sala plena del órgano electoral, en medio de la controversia generada por la suspensión temporal de la vocal Celedonia Cruz. Según Ávila, esta situación ha sido utilizada para atacar la institucionalidad del TSE, coincidiendo con un momento en que se están implementando reformas y revisando el padrón electoral.
La controversia se desató tras la suspensión de Cruz, quien fue acusada de no haber asistido a cuatro sesiones durante diciembre de 2025. Esta decisión se basó en una denuncia presentada por el activista Peter Beckhauser, que alegó faltas muy graves.
"La ley nos obliga precisamente cuando iniciamos este proceso a que la vocal sea suspendida. Obviamente está con goce de haberes, pero mientras dure este proceso está suspendida".
El vocal Goitia, en respuesta a la suspensión de Cruz, manifestó que existe una preocupación sobre una supuesta intención de alejar a aquellos vocales que cuestionan las decisiones del presidente Ávila. Reiteró que ya había advertido sobre una campaña en contra de algunos miembros del tribunal.
La situación ha generado un clima de tensión dentro del TSE, aunque Ávila insiste en que es fundamental adherirse a las normativas y continuar con las reformas necesarias para preservar la credibilidad de la institución electoral.
La suspensión de Celedonia Cruz se oficializó el 6 de octubre y se enmarca en un contexto en el que se busca fortalecer la transparencia y el funcionamiento del TSE, tras años de críticas sobre su gestión.