Este lunes, una inusitada granizada sorprendió a los habitantes de Bogotá, cubriendo la capital colombiana con un manto blanco y provocando la suspensión de vuelos en el aeropuerto internacional El Dorado debido a problemas de visibilidad y fallas en las comunicaciones.
La Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) emitió un comunicado en su cuenta de X asegurando que se había decretado un 'ground stop' para todos los vuelos que tenían como destino o salida el mencionado aeropuerto, obligando a las aeronaves a permanecer en tierra hasta que las condiciones mejoraran.
Desde el mediodía, la intensa tormenta dejó imágenes impactantes en redes sociales, mostrando plazas y calles completamente cubiertas por el granizo. Este fenómeno se produjo tras una mañana calurosa, donde las temperaturas alcanzaron los 24,6 grados centígrados, un nivel poco habitual para Bogotá.
Las lluvias concentradas afectaron mayormente a las zonas occidentales de la ciudad, como Engativá, Suba, Fontibón y Kennedy, donde importantes avenidas se inundaron, generando serios inconvenientes en el tráfico y el transporte público.
Guillermo Escobar, director del Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger), explicó que estos cambios climáticos son comunes a pesar de la influencia del fenómeno de El Niño, que ya se encuentra presente en el país. Según Escobar, hay que estar preparados para condiciones meteorológicas extremas en los próximos meses.
Como resultado de la granizada, se reportaron caídas de cinco árboles, inundaciones en varios puntos y el colapso de techos de materiales livianos, aunque hasta el momento no se han registrado víctimas.