Durante una conferencia de prensa realizada el martes por la noche, el vocero del Gobierno, José Luis Gálvez, se pronunció sobre las recientes acusaciones de Nadia Beller, quien denunció actos de corrupción vinculados a Rodrigo Paz y su círculo cercano. Gálvez ofreció garantías de seguridad para Beller, quien fue víctima de un atentado el día lunes.
Gálvez subrayó que el Gobierno no escatimará esfuerzos en la investigación de las acusaciones presentadas, al tiempo que aseveró que no se ofrecerá protección política a quienes estén involucrados en actos ilícitos. La aprehensión de Cerimedo, principal sospechoso del intento de feminicidio contra Beller, fue citada como un ejemplo de esta política.
El vocero calificó las declaraciones de Beller como extremadamente graves, enfatizando la necesidad de una indagación rigurosa. Sin embargo, también mostró su descontento por los comentarios sin pruebas, destacando que el Gobierno no tolerará acusaciones infundadas.
Gálvez resaltó que Ninguna persona vinculada al Gobierno está por encima de la ley y reafirmó el compromiso del Ejecutivo con la transparencia y la independencia de las instituciones de justicia. No tenemos nada que ocultar, afirmó, instando a llevar a cabo investigaciones que arrojen claridad sobre los hechos denunciados.
El Gobierno, a través de Gálvez, se comprometió a colaborar con el Ministerio Público y a garantizar que la justicia opere sin interferencias. Reiteró que la administración del presidente no responderá a acusaciones penales mediante políticas, asegurando un proceso justo y transparente.
En conclusión, el vocero presidencial concluyó que es fundamental respetar el debido proceso y dejar que las evidencias dictaminen la verdad. El presidente ha instruido cero interferencias en las investigaciones, enfatizó Gálvez, reafirmando el compromiso de la administración de abordar cualquier acusación con seriedad y rigor.