Gennaro Gattuso, reconocido exmediocampista de Italia, ha revelado un aspecto poco conocido de su vida personal: convive desde hace 15 años con una enfermedad autoinmune que ha alterado su rutina diaria y que, según confiesa, fue determinante en su decisión de dejar el fútbol profesional.
Durante su participación en el Festival dello Sport celebrado en Trento, Gattuso, ahora de 48 años y entrenador de Lazio, habló abiertamente sobre su estado de salud, indicando que desde hace más de una década toma cortisona a diario.
"Dejé de jugar por la enfermedad autoinmune que contraje. Tomo cortisona desde hace 15 años".
El exfutbolista ha aprendido a manejar su enfermedad, aunque reconoce que el tratamiento tiene sus complicaciones. "Acepté la enfermedad, trabajo con ella, pero me pasa factura, porque tomar cortisona todos los días no es fácil", expresó Gattuso.
Gattuso también mencionó que ha conocido a otras personas que enfrentan la misma enfermedad y que, en algunos casos, la situación se torna tan complicada que les obliga a permanecer en cama durante meses.
A pesar de los retos que ha enfrentado, el exfutbolista continuó su carrera durante varios años y finalmente se retiró en 2013. Como parte de su adaptación a esta nueva realidad, Gattuso ha dejado de consumir alcohol durante seis o siete años.
A lo largo de su trayectoria, la enfermedad no impidió que Gattuso viviera algunos de los momentos más significativos de su carrera. Fue crucial para la selección italiana que se coronó campeona del Mundial de Alemania 2006, donde estuvo a punto de perderse el torneo debido a una lesión antes de su inicio.
Diez días antes del Mundial, Gattuso sufrió un desgarro en un amistoso contra Suiza, lo que le generó un tiempo estimado de recuperación de un mes y medio. Sin embargo, su determinación lo llevó a trabajar arduamente para recuperarse y finalmente fue parte del equipo que levantó el trofeo en Alemania.