Las incertidumbres sobre el futuro de los precios de la gasolina y el GLP se intensifican en Bolivia, especialmente después de la reciente eliminación de la subvención al diésel. Este cambio ha generado inquietud en la ciudadanía, que se muestra expectante ante posibles aumentos en el costo de los combustibles durante lo que resta del año y en el 2027.
El viceministro del Tesoro, Óscar Navarro, fue consultado sobre el tema y manifestó que este año se mantendrá la subvención, aunque con la intención de eliminarla en el futuro. Navarro indicó que el objetivo es lograr un presupuesto con un déficit que no supere el 5%.
En este sentido, el viceministro subrayó la necesidad de reducir varios gastos del Estado para cumplir con esta meta. Navarro también aclaró que, aunque se prevé la eliminación de subsidios, el GLP recibirá un trato especial, ya que se busca mantener un subsidio focalizado para este hidrocarburo.
La decisión sobre el diésel y su contexto
La eliminación del subsidio al diésel fue anunciada el 19 de septiembre por el presidente Rodrigo Paz, quien enfatizó que el costo del diésel se igualará al precio internacional. En su mensaje, el mandatario expresó que no se puede seguir comprando caro para vender barato, aludiendo a la corrupción que afecta al sector.
“Hemos tomado la decisión de que desde hoy el diésel nos costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera. No podemos comprar caro para vender barato para que unos cuantos se lo roben”
Este cambio en la política de subsidios repercute notoriamente en los transportistas, quienes han reportado que solo el 30% de su sector se encuentra operando, afectado por el incremento en los costos del diésel y del dólar.