El próximo viernes, 4 de septiembre, se celebrará el Foro Económico Cainco 2026 en Santa Cruz de la Sierra, un evento que reunirá a diversas personalidades del ámbito económico y contará con la presencia de tres destacados expertos internacionales. Entre ellos estará el presidente Rodrigo Paz.
Bajo el lema “Reconstruir sin ensayar, Bolivia no tiene margen para probar suerte”, este foro se enfocará en analizar las mejores prácticas de Perú, Chile y Paraguay, así como en identificar lecciones que Bolivia podría aplicar para enfrentar su propia crisis económica.
Los economistas que participarán son: Piero Ghezzi, exministro de la Producción de Perú; Xavier Sala-i-Martin, profesor de Columbia University y experto en crecimiento económico; y Raphael Bergoeing, ex presidente de la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad de Chile.
Jean Pierre Antelo, presidente de Cainco, destacó que este año se optó por un enfoque diferente en el foro, partiendo de un diagnóstico del país para comprender la situación tras la elección de un nuevo presidente. Esto permitirá establecer un conjunto de propuestas concretas para abordar los problemas económicos actuales.
"Con este diagnóstico, el foro de mañana buscará compartir experiencias de otros países y culminar en un documento que contenga diez propuestas con plazos concretos para su implementación. Así, en un año podríamos evaluar qué medidas han sido efectivas", afirmó Antelo.
Durante el evento, se anticipa una discusión sobre las necesidades urgentes de Bolivia, como la estabilidad de precios, las divisas y la sostenibilidad económica. Antelo enfatizó que es crucial que las propuestas sean escuchadas por un gobierno que busque el bienestar del país.
Aunque se ha establecido un canal de comunicación con el gobierno, Antelo subrayó que muchas de las medidas necesarias aún no se han puesto en práctica, lo que ha llevado a una persistente crisis económica.
Finalmente, el directivo de Cainco enfatizó que la clave para mejorar la situación económica de Bolivia radica en aumentar la productividad, lo que permitiría estabilizar el dólar y fomentar un crecimiento sostenible a largo plazo.