En una reciente transmisión en vivo, Flávio Bolsonaro, ex candidato presidencial y actual senador, puso en duda la validez de los resultados de las elecciones en Brasil, tildándolos de "matemáticamente imposibles". Según él, la victoria del presidente Luiz Inácio Lula da Silva se logró mediante lo que calificó como 'un gol con la mano'.
Bolsonaro no ofreció evidencias concretas para sustentar sus acusaciones de fraude. No obstante, instó a convertir al Congreso en una "trinchera" para frenar lo que él considera el caos que podría desatar el actual gobierno. Prometió que pronto explicará su postura sobre la supuesta irregularidad electoral.
El senador de 45 años vaticinó que Lula podría ser derrocado antes de lo que muchos esperan, citando las medidas económicas extremas que, según él, el presidente adoptará. Para Bolsonaro, la situación económica en el país es más grave que durante la administración de Dilma Rousseff, quien estuvo en el poder de 2011 a 2016.
Bolsonaro expresó su gratitud a los casi sesenta millones de ciudadanos que lo apoyaron en los comicios y dejó abierta la posibilidad de competir nuevamente por la presidencia, mencionando que podría ser antes de los plazos establecidos para las elecciones de 2030.
Relatando su situación actual, el senador indicó que abandonó Brasil en compañía de su familia tras recibir una notificación que le prohibía salir del país y ordenaba la entrega de sus pasaportes. Este aviso llegó poco después de una corta visita a su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra bajo arresto domiciliario por su implicación en intentos de golpe de Estado tras la derrota electoral de 2022.
Flávio Bolsonaro afirmó que su partida es parte de una estrategia para poder seguir siendo una voz activa en la política brasileña, a la que describe como un "régimen de excepción" con instituciones que, a su juicio, están "secuestradas".
Las elecciones recientes culminaron con Lula obteniendo un 52% de los votos frente al 48% de Bolsonaro, lo que representó una diferencia de más de cuatro millones de sufragios. Mientras Flávio Bolsonaro sigue sin aceptar la derrota, la alta dirigencia del Partido Liberal y su compañero de fórmula, Alfredo Gaspar, han reconocido los resultados.
Desde que se anunciaron los resultados electorales, Flávio ha exigido la anulación de las elecciones y ha prometido denunciar a Lula por presuntos abusos de poder. Desde su estancia en Estados Unidos, también ha emitido una carta donde se autoproclama 'el verdadero presidente electo de Brasil', generando el rechazo incluso entre sus propios aliados que no respaldan sus afirmaciones.