El expresidente Evo Morales expresó su desacuerdo con la reciente decisión del Gobierno de Rodrigo Paz de extender el estado de excepción por un período adicional de 90 días. Según Morales, esta medida no solucionará los problemas económicos que actualmente enfrenta Bolivia, planteando interrogantes sobre su efectividad para abordar la crisis existente.
A través de sus redes sociales, Morales cuestionó si la extensión del estado de excepción realmente contribuirá a bajar los precios de los alimentos, asegurar el suministro de combustible o frenar la corrupción que afecta al país. Su postura es que esta medida no atacará las raíces de los problemas económicos y sociales.
El Gobierno, por su parte, justificó la aprobación del Decreto Supremo 5707, que permite la prórroga, argumentando que es necesario mientras persistan los factores de riesgo que amenazan la estabilidad social. Esta decisión ahora debe ser analizada por la Asamblea Legislativa Plurinacional, que determinará si se mantiene o no la medida.
La situación en el país ha llevado a Morales a afirmar que el estado de excepción ha sido utilizado para reprimir las protestas sociales que surgieron en respuesta al aumento de precios, la escasez de combustibles y otros problemas graves como el narcotráfico y la corrupción. Según su visión, la ampliación de esta medida solo perpetuará la represión.
"Solo servirá para seguir reprimiendo al pueblo", afirmó Morales, quien también ha acusado al Gobierno de "robar, privatizar, hipotecar el país" y de promulgar leyes que considera inconstitucionales.
La prórroga del estado de excepción ha generado posturas divididas en el ámbito legislativo. Mientras el oficialismo sostiene que esta acción busca mantener el orden y prevenir futuros conflictos sociales, sectores opositores critican su eficacia y demandan una rendición de cuentas sobre los resultados de los primeros 90 días de la medida.