Las autoridades de Filipinas han tomado la decisión de evacuar a más de 1,100 familias que residen a menos de seis kilómetros del volcán Mayón, conocido por ser el más activo del país. Esta medida se implementó luego de una erupción que se describió como "moderadamente explosiva", lanzando una columna de ceniza que alcanzó los tres kilómetros de altura.
Oscar Robert Cristóbal, jefe de la oficina de emergencias en la provincia de Albay, indicó que se estima que aproximadamente 1,133 familias serán evacuadas, aunque aún se espera la confirmación de los gobiernos locales sobre la cifra exacta.
Las autoridades han movilizado vehículos y suministros, incluyendo alimentos y kits de higiene, para asistir a los centros de evacuación. Este operativo cuenta con la colaboración del Ejército, la Guardia Costera, la Policía Nacional y el Departamento de Bienestar Social.
Evacuaciones en localidades cercanas
En la ciudad de Tabaco, situada al noreste del volcán, se ha ordenado la evacuación obligatoria de cinco barrios, afectando a 489 familias y un total de 1,787 personas, según reportes de la Oficina de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de la ciudad.
Mientras tanto, en el municipio de Camalig, al suroeste del cráter, se han trasladado a 205 familias a dos centros de evacuación y se han distribuido miles de mascarillas para proteger a la población de la caída de ceniza. También se ha activado el código rojo en su centro de operaciones de emergencia.
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) informó que la erupción comenzó a las 11:53 hora local (03:53 GMT) y duró cerca de seis minutos, generando una densa nube de ceniza que se elevó a 3,000 metros sobre el cráter.
Las autoridades provinciales han reportado una leve caída de ceniza en localidades como Camalig, Guinobatan y las áreas elevadas de Legazpi, la capital provincial. Hasta el momento no se han reportado víctimas.
Con el aumento del nivel de alerta a 3 en una escala que va hasta 5, Phivolcs advierte que el volcán Mayón podría estar en una nueva fase de erupción magmática, lo que incrementa el riesgo de una erupción peligrosa y la posibilidad de flujos de lava en los próximos días o semanas.
Debido a la situación, el gobierno de Albay ha decidido suspender las clases en toda la provincia hasta nuevo aviso. Además, la Policía y el Ejército han establecido cordones de seguridad alrededor del área de seis kilómetros, prohibiendo cualquier actividad humana y sobrevuelos en el cráter.
Esta erupción sigue a un aumento en la actividad sísmica, con 101 sismos volcánicos registrados en las últimas 24 horas, en comparación con los 3 a 14 que se registraban diariamente la semana anterior.
Cabe mencionar que esta es la segunda ocasión en el año en que el Mayón alcanza el nivel 3 de alerta, habiendo entrado en erupción en enero, lo que obligó a la evacuación de miles de personas y mantuvo la alerta en ese nivel durante siete meses, hasta su reducción en agosto.
Filipinas se sitúa en el Anillo de Fuego del Pacífico, una región conocida por su intensa actividad sísmica y volcánica, lo que hace que eventos como este sean una preocupación constante para sus habitantes.