En la región de Putumayo, en el noreste de Perú, se produjo un enfrentamiento entre las fuerzas armadas y un grupo delictivo conocido como Comandos de la Frontera, formado por disidentes de la guerrilla colombiana de las FARC. El hecho fue confirmado por el gobierno peruano tras labores de inteligencia que permitieron localizar al grupo.
El intercambio de disparos tuvo lugar en un pequeño centro poblado, aunque las autoridades no especificaron la fecha exacta del incidente. Según el comunicado emitido por el Ministerio de Defensa, este enfrentamiento llevó a los miembros del grupo a huir, y tres de ellos cayeron al río Yaricaya durante la confrontación.
Las autoridades informaron que las condiciones del río, tanto en profundidad como en caudal, dificultaron las tareas de búsqueda de los cuerpos. A pesar de esto, las fuerzas de seguridad peruanas lograron recuperar el control del área, donde se encontraron varias armas, incluyendo un fusil M16, dos pistolas, una granada y municiones.
Además del armamento, se incautaron equipos de combate como uniformes del ejército colombiano, mantas de camuflaje, medicamentos y herramientas. El ministerio señaló que esta operación, llamada "Zancudo", tenía como objetivo garantizar la seguridad y el control territorial en la frontera.
Comandos de la Frontera es uno de los grupos que surgieron tras la disolución de la FARC, la cual dejó de existir formalmente al entregar sus armas en un acuerdo de paz con el gobierno colombiano en años recientes. Recientemente, el nuevo gobierno colombiano, liderado por Abelardo de la Espriella, extraditó a Estados Unidos a Geovany Andrés Rojas, uno de los jefes de este grupo disidente.
Entre los días 21 y 25 de septiembre, las fuerzas armadas de Perú y Colombia sostuvieron una reunión en Lima, donde firmaron acuerdos orientados a mejorar la seguridad y la cooperación en la zona fronteriza, enfatizando la importancia de la colaboración entre ambos países para enfrentar el crimen organizado.