En la zona este de San Pablo, Brasil, las autoridades descubrieron el cuerpo de una mujer boliviana enterrado a más de un metro de profundidad en una casa de Itaquera. La víctima, que había ido a reclamar la pensión alimenticia de su hijo de un año, supuestamente fue asesinada por su expareja, quien habría escondido el cadáver durante un período aproximado de dos meses.
El caso fue denunciado el 10 de septiembre a través de una llamada anónima, que alertó a la Policía sobre un posible homicidio y la ocultación de un cadáver en la calle Carangará. Al acudir al lugar, los agentes interrogaron al hombre mencionado en la denuncia, quien presuntamente confesó y llevó a los policías al lugar donde estaba enterrada la mujer.
Para desenterrar el cuerpo, fue necesaria la intervención del Cuerpo de Bomberos, dado que el cadáver estaba a más de un metro de profundidad en una de las habitaciones. Según algunos reportes, el cuerpo podría haber sido cubierto con cemento para dificultar su localización.
Los primeros informes indican que la mujer llegó a la casa para exigir el pago de la pensión alimenticia, lo que podría haber desatado una violenta discusión entre ambos. Se menciona que, durante el altercado, la mujer fue sorprendida y empujada por las escaleras por el hombre, aunque las circunstancias exactas de su muerte aún están en investigación.
Además, la Policía Militar investiga la participación de la actual pareja del sospechoso. Se ha planteado la hipótesis de que esta mujer también podría haber estado involucrada en el ataque, aunque aún no se ha determinado el grado de responsabilidad de cada uno de los implicados.
Los investigadores también están tratando de determinar si la mujer se encontraba embarazada al momento de su muerte, una cuestión que todavía no ha sido confirmada oficialmente. La pareja de bolivianos ha sido detenida y se encuentra bajo la custodia de la Policía Civil, mientras la comisaría 24 de São Paulo continúa con las indagaciones para aclarar el caso.