El presidente Rodrigo Paz comunicó este viernes que la subvención al diésel ha sido eliminada en Bolivia. A partir de ahora, el precio de este combustible será igual al que se maneja en el mercado internacional, afectando así a todos los usuarios por igual. "Desde hoy, el diésel costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera", destacó el mandatario en su discurso al país.
Con esta nueva medida, se modifica el antiguo esquema que permitía precios diferenciados. Hasta ahora, los grandes consumidores ya pagaban una tarifa cercana a la del mercado internacional, mientras que otros usuarios disfrutaban del diésel subvencionado. Según reportes de Unitel, el precio de referencia para los grandes consumidores había sido establecido en Bs 18, pero luego se ajustó a Bs 16,50.
Paz argumentó que la eliminación de la subvención responde a la alta carga que representa para el Estado, así como a los inconvenientes relacionados con el abastecimiento, el contrabando y las distorsiones en el mercado. Esta decisión se dio pocas horas después de que el presidente defendiera, durante el relanzamiento de la refinería Guillermo Elder Bell, que es más eficaz invertir en la producción y refinación de combustibles en lugar de mantener subsidios.
El Gobierno ya había anticipado en semanas anteriores su intención de eliminar la subvención al diésel. Un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) preveía la eliminación de subsidios a los combustibles para el año 2027, y el Ejecutivo había señalado que tomaría medidas en respuesta al aumento de los precios internacionales del petróleo.
La eliminación de la subvención implica un cambio significativo para transportistas, productores y consumidores, quienes hasta ahora se beneficiaban de un precio regulado del diésel. Las autoridades deben ahora definir las nuevas tarifas y las posibles medidas de apoyo que se ofrecerán a ciertos sectores para mitigar el impacto de esta decisión.