El vicepresidente Edmand Lara ha intensificado la presión sobre las entidades gubernamentales después de las explosiones ocurridas en el Regimiento Bolívar, ubicado en Viacha. Lara ha solicitado que se realice una investigación exhaustiva para determinar quién tomó la decisión de utilizar materiales explosivos, así como quién era el responsable de su custodia en el momento de los hechos.
Durante su visita al cuartel militar, Lara criticó la información proporcionada por las Fuerzas Armadas, argumentando que tuvo acceso a un informe del Ejército que menciona "dos detonaciones accidentales de munición" y hace referencia a "granadas de artillería", lo que contradice la versión inicial del Ministerio de Defensa que indicaba que el primer estallido se había producido en una zona donde se almacenaba material pirotécnico.
El vicepresidente enfatizó que si se confirma que personal militar llevó a cabo tareas de mantenimiento o manipulación de material bélico sin la preparación adecuada, deberá ser quien dio la orden quien enfrente las consecuencias legales. También demandó que se identifique al oficial encargado del material explosivo y al responsable del servicio en el cuartel en el día de la tragedia.
La exigencia de Lara se produce en un contexto donde la investigación sigue su curso y surgen nuevos documentos. En este sentido, el Ejército ha encontrado actas del 2019 y 2020 que documentan la recepción, inventario y destrucción de material explosivo y pirotécnico. Sin embargo, se aclaró que estos documentos no garantizan que dicho material estuviese presente en el recinto en el momento de las explosiones.
Por su parte, el comandante del Ejército ha declarado que, hasta el momento, no existe una pericia que confirme que las granadas de guerra fueron las causantes de las detonaciones. En paralelo, la Fiscalía ha abierto una investigación de oficio por homicidio culposo, lesiones culposas y otros daños, mientras continúan las pericias y la búsqueda de personas desaparecidas.
Lara insiste en la necesidad de obtener respuestas y establecer responsabilidades. Las Fuerzas Armadas, no obstante, mantienen que la causa todavía no ha sido determinada. La tarea crucial ahora es determinar con claridad qué material había en Viacha, quién era el encargado de su custodia y qué originó la segunda y más potente explosión.