La carne de pollo ha experimentado una notable caída en su precio, bajando de Bs 26-30 a Bs 17-18 por kilo, lo que la convierte en una opción más económica para las familias que buscan una fuente de proteínas.
A principios de agosto, el precio del pollo alcanzó hasta Bs 30 por kilo en Santa Cruz. Sin embargo, para el 11 de agosto, dicho costo oscilaba entre Bs 26 y Bs 28 en el mercado Abasto. A partir del 17 de agosto, el precio comenzó a descender de manera notable, alcanzando Bs 19 por kilo, lo que representa una baja considerable respecto a su máximo anterior.
El 24 de agosto, el precio continuó su tendencia a la baja, y en el mercado de la Villa Primero de Mayo se registró un costo de Bs 18,50 por kilo. Comerciantes expresaron su expectativa de que los precios podrían seguir bajando si la oferta mejora.
Impacto en las decisiones de compra
La caída en el precio del pollo ha cambiado las dinámicas de compra de los consumidores. Durante el aumento de precios, las familias buscaron alternativas como la carne de res y cerdo. Con el pollo más accesible a Bs 18, muchos están reconsiderando sus opciones, dado que un kilo de carne de res de primera cuesta alrededor de Bs 68, lo que representa una diferencia de Bs 50.
A pesar de la reducción en el precio del pollo, la carne de res sigue en niveles elevados. Actualmente, el precio de la carne de res de primera se sitúa en Bs 68, mientras que la de segunda está a Bs 58. Esto indica que la caída de la inflación no se traduce en una disminución generalizada de precios en todos los alimentos.
Otros productos en el mercado
El mercado de proteínas también incluye otras opciones como el cerdo, cuyo precio para la chuleta es de Bs 32 por kilo, y el hígado, que se encuentra a Bs 18, casi al mismo nivel que el pollo. A pesar de las bajas en algunos productos, el gasto en proteínas sigue siendo significativo para las familias bolivianas.