En declaraciones realizadas el viernes 2 de octubre de 2026, el vocero del gobierno, José Luis Gálvez, denunció la supuesta intervención del narcoterrorismo en decisiones políticas en Bolivia, citando específicamente la elección del fiscal general del Estado, Roger Mariaca.
Gálvez subrayó que esta influencia se ha manifestado a través de sobornos que habrían afectado la selección de autoridades, sugiriendo que la elección de Mariaca se realizó mediante este tipo de prácticas corruptas.
El vocero exhortó a los legisladores a actuar de manera responsable y alinearse del "lado correcto", al tiempo que expresó su deseo de que en la próxima sesión de la Asamblea se considere la destitución de Mariaca.
Este escándalo ha reavivado los rumores sobre la corrupción en las instituciones del país y la necesidad de una respuesta firme ante la supuesta infiltración del narcoterrorismo en la política boliviana.
La situación se encuentra en desarrollo, y se espera que los acontecimientos futuros arrojen más luz sobre la veracidad de estas acusaciones y las acciones que se tomarán.